
Una mercancía no necesita sufrir un accidente, robo o daño físico para generar pérdidas. A veces basta con que una inspección se suspenda, una autoridad detenga las operaciones o las condiciones de seguridad impidan que el producto avance.
La reciente suspensión temporal de las inspecciones de aguacate en Michoacán es un ejemplo de cómo un riesgo externo puede interrumpir una cadena de exportación prácticamente de un momento a otro.
Estados Unidos pausó las actividades de inspección necesarias para autorizar los embarques debido a una alerta de seguridad. Como estas revisiones son obligatorias para exportar, el aguacate que no había sido inspeccionado no podía continuar hacia el mercado estadounidense, aunque se encontrara en buenas condiciones.
México reforzó la seguridad en la región con más de 1,500 elementos, mientras autoridades, productores y representantes de ambos países trabajaron para restablecer las operaciones. Días después comenzó una reanudación parcial en determinadas zonas, aunque las condiciones continuarían bajo evaluación.
El riesgo no siempre está en la mercancía
Cuando pensamos en los riesgos relacionados con una exportación, normalmente imaginamos accidentes carreteros, robo, incendio, contaminación o daños durante el traslado.
Sin embargo, una operación también puede detenerse por:
- Suspensión de inspecciones o certificaciones.
- Decisiones de una autoridad.
- Amenazas o hechos de violencia.
- Bloqueos de rutas y centros logísticos.
- Cierre temporal de fronteras.
- Incumplimiento de requisitos sanitarios.
- Interrupción de servicios esenciales.
- Concentración de operaciones en una sola región.
En estos escenarios, el producto puede permanecer intacto, pero la empresa continúa acumulando gastos de almacenamiento, transporte, conservación y reprogramación. Si se trata de mercancía perecedera, el tiempo también puede ocasionar pérdida de calidad, disminución de valor o imposibilidad de cumplir con la entrega.
¿Quién absorbe las consecuencias?
La respuesta depende de los contratos, las responsabilidades asumidas por cada participante y las coberturas contratadas.
Una interrupción puede afectar a productores, empacadores, exportadores, transportistas, compradores y distribuidores. También puede generar preguntas importantes:
- ¿Quién debe cubrir los gastos adicionales de almacenamiento?
- ¿Qué sucede si la entrega no se realiza en la fecha acordada?
- ¿Existen penalizaciones contractuales?
- ¿Quién absorbe la pérdida si el producto ya no puede venderse?
- ¿El comprador puede cancelar el pedido?
- ¿La empresa cuenta con liquidez para soportar la interrupción?
- ¿Alguna póliza responde si no existe daño físico directo?
No todas las pólizas cubren automáticamente una pérdida ocasionada por actos de autoridad, violencia o suspensión de operaciones. Algunas coberturas requieren que exista primero un daño material amparado; otras pueden contener exclusiones, límites territoriales, periodos de espera o condiciones particulares.
Por eso es indispensable revisar el alcance real de cada protección y no asumir que cualquier interrupción estará cubierta.
Cuatro áreas que una empresa exportadora debería revisar
- Transporte de mercancías
Puede proteger la carga frente a determinados daños o pérdidas ocurridos durante el traslado. Sin embargo, debe revisarse si contempla mercancías perecederas, estadías, variaciones de temperatura, demoras y gastos extraordinarios.
El simple retraso normalmente requiere un análisis especial, ya que puede estar excluido cuando no deriva de un daño físico cubierto.
- Daños e interrupción de actividades
Las coberturas de interrupción pueden ayudar a enfrentar la pérdida de ingresos y ciertos gastos adicionales cuando una operación se detiene por una causa amparada.
El punto clave es conocer qué evento debe ocurrir para activar la cobertura. Una suspensión de inspecciones o una orden de autoridad no necesariamente estará protegida si la póliza exige daño material previo.
- Crédito comercial
Si un comprador no paga como consecuencia de insolvencia, mora prolongada u otro riesgo contemplado, el seguro de crédito puede reducir el impacto financiero.
No obstante, una cancelación comercial o un retraso logístico no equivalen automáticamente a un incumplimiento cubierto.
- Responsabilidad civil
Puede intervenir cuando la empresa causa daños a terceros o incumple determinadas obligaciones asociadas con su actividad, dependiendo de las condiciones contratadas.
Es importante revisar responsabilidades por contaminación, deterioro del producto, errores operativos, retiro de mercancía y afectaciones a clientes.
Cinco medidas para fortalecer la cadena de exportación
La gestión de riesgos no comienza cuando la operación ya está detenida. Las empresas pueden prepararse mediante acciones como:
- Identificar concentraciones geográficas en producción, empaque, inspección y transporte.
- Evaluar proveedores, centros de distribución y rutas alternativas.
- Revisar contratos, fechas de entrega, penalizaciones y responsabilidades.
- Diseñar protocolos de seguridad y monitoreo logístico.
- Analizar las pólizas para detectar exclusiones y posibles brechas de protección.
También resulta conveniente estimar cuánto tiempo podría mantenerse la empresa sin exportar y qué costos acumularía durante ese periodo.
Una cadena es tan fuerte como su punto más vulnerable
El caso del aguacate muestra que la continuidad de una exportación no depende únicamente de producir y transportar correctamente. También intervienen inspecciones, autorizaciones, seguridad, rutas, infraestructura y decisiones de terceros.
Una mercancía intacta puede convertirse en una pérdida si no llega a tiempo a su destino.
At Global Assurance Brokers ayudamos a las empresas a identificar los riesgos que rodean sus operaciones, revisar el alcance de sus coberturas y construir esquemas de protección acordes con su cadena de suministro.
Las coberturas, límites y exclusiones dependen de las condiciones de cada póliza.





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