
En muchas ocasiones, los hombres suelen priorizar el trabajo, las responsabilidades diarias o el bienestar de su familia antes que su propia salud. Frases como “seguro se me pasa”, “no es para tanto” o “no tengo tiempo para ir al doctor” son más comunes de lo que parecen y pueden provocar que algunos padecimientos se detecten cuando ya se encuentran en etapas más avanzadas.
La realidad es que muchas enfermedades no presentan síntomas evidentes en sus primeras etapas. La hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol elevado e incluso algunos padecimientos prostáticos pueden desarrollarse de manera silenciosa durante años. Por ello, la prevención y los chequeos médicos periódicos son fundamentales para detectar factores de riesgo a tiempo y tomar medidas oportunas.
La salud masculina cambia con la edad y, con ella, también cambian los principales riesgos a los que se enfrenta el organismo.
De los 20 a los 39 años: los problemas de salud suelen estar relacionados con el estilo de vida, el estrés y la actividad diaria. Entre los padecimientos más frecuentes se encuentran la gastritis, el reflujo, las lesiones derivadas de accidentes y las molestias en la columna.
De los 40 a los 59 años: comienza a aumentar la presencia de enfermedades crónicas que muchas veces no presentan síntomas en sus primeras etapas, como la hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol elevado y los problemas lumbares.
De los 60 a los 70 años: cobra mayor relevancia la salud prostática. Los problemas de próstata y los síntomas urinarios, como el aumento en la frecuencia para orinar o la dificultad para hacerlo, son algunas de las condiciones que requieren mayor seguimiento médico.
De los 71 a los 80 años: es más frecuente la combinación de diversas enfermedades crónicas, el incremento de triglicéridos, la aparición de infecciones y un mayor riesgo de complicaciones asociadas a la edad.
Acudir al médico no significa que exista una enfermedad; significa tomar un papel activo en el cuidado de la propia salud. Un chequeo preventivo puede ayudar a identificar riesgos antes de que se conviertan en problemas mayores y contribuir a mantener una mejor calidad de vida.
En Global creemos que la prevención es una de las herramientas más valiosas para cuidar el bienestar de las personas. Anticiparse, realizar revisiones periódicas y atender las señales del cuerpo puede hacer una diferencia significativa en la salud y en la calidad de vida de cada etapa.
Porque cuidar la salud hoy también es una forma de estar presente mañana para quienes más importan.





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