Día Mundial para la Prevención del Suicidio: ¿sabría responder tu empresa?

suicidio

Cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio. En 2026, la campaña internacional mantiene el lema “Cambiar la narrativa sobre el suicidio”, una invitación a dejar atrás el silencio y el estigma para construir espacios donde las personas puedan hablar y pedir ayuda.

En este esfuerzo, los centros de trabajo también tienen un papel importante. Las personas pasan una parte considerable de su día trabajando y, por lo tanto, una crisis emocional puede hacerse visible durante una jornada, una reunión o una conversación entre colegas.

Sin embargo, apoyar a una persona no significa convertir a líderes, jefaturas o equipos de Recursos Humanos en terapeutas. Significa contar con una ruta clara para escuchar, actuar y canalizar la situación hacia profesionales capacitados.

Si tú o alguien cercano se encuentra en peligro inmediato, llama al 911. En México también puedes comunicarte con la Línea de la Vida al 800 911 2000.

El bienestar laboral debe ir más allá de una campaña

Hablar de bienestar corporativo no consiste únicamente en organizar actividades de integración, enviar recomendaciones o promover hábitos saludables.

Una estrategia integral de Wellness también debe contemplar qué ocurrirá cuando una persona trabajadora exprese desesperanza, presente una crisis emocional o diga que está pensando en hacerse daño.

La Organización Mundial de la Salud señala que los espacios laborales pueden proteger la salud mental. No obstante, también pueden generar o intensificar riesgos cuando existen cargas excesivas, violencia, discriminación, poca autonomía, inseguridad laboral o relaciones negativas.

Por ello, una empresa necesita pasar de la buena intención a la preparación.

¿Qué señales podrían observarse en el trabajo?

No existe una sola señal que permita determinar que alguien está pensando en suicidarse. Además, un cambio en el desempeño no debe utilizarse para diagnosticar ni etiquetar a una persona.

Aun así, existen comportamientos o expresiones que deben tomarse con seriedad:

  • Hablar de no querer continuar, desaparecer o dejar de ser una carga.
  • Expresar una desesperanza profunda o decir que nada mejorará.
  • Aislarse repentinamente del equipo.
  • Despedirse de manera inusual.
  • Regalar objetos personales importantes.
  • Presentar cambios intensos en el estado de ánimo.
  • Descuidar de forma repentina su seguridad o bienestar.
  • Mostrar angustia después de una pérdida, conflicto o cambio importante.

Estas señales pueden presentarse durante una conversación, mediante un mensaje o incluso en una publicación personal. Por eso, si algo genera preocupación, es preferible acercarse con respeto en lugar de ignorarlo.

¿Qué debe hacer una empresa ante una crisis emocional?

La respuesta debe ser humana, pero también ordenada. Un protocolo básico puede considerar los siguientes pasos.

  1. Tomar cualquier expresión con seriedad

Frases como “ya no puedo más”, “estarían mejor sin mí” o “quisiera desaparecer” no deben tratarse como bromas, exageraciones o intentos de llamar la atención.

La persona que recibe el mensaje debe mantener la calma y buscar un espacio privado y seguro para conversar.

  1. Escuchar sin juzgar

No es necesario ofrecer una solución inmediata. En primer lugar, conviene escuchar con atención y permitir que la persona explique lo que está sintiendo.

Algunas frases que pueden ayudar son:

  • “Gracias por confiarme esto”.
  • “Lo que estás sintiendo importa”.
  • “No tienes que enfrentar este momento a solas”.
  • “Quiero ayudarte a encontrar apoyo”.
  • “Podemos buscar ayuda juntos”.

En cambio, deben evitarse respuestas como:

  • “Échale ganas”.
  • “Todos tenemos problemas”.
  • “No tienes motivos para sentirte así”.
  • “Piensa en tu familia”.
  • “Esto afectará tu trabajo”.
  • “Solo quieres llamar la atención”.

Estas expresiones pueden aumentar la culpa o hacer que la persona deje de hablar.

  1. Preguntar con claridad

Si una persona habla de morir, desaparecer o hacerse daño, es válido preguntar directamente y con serenidad:

  • “¿Estás pensando en suicidarte?”.
  • “¿Has pensado en hacerte daño?”.
  • “¿Te encuentras en peligro en este momento?”.

La pregunta no debe hacerse como interrogatorio. Su objetivo es comprender si existe un riesgo inmediato y activar la ayuda correspondiente.

  1. Activar la ruta de apoyo

La persona que identifica la situación debe saber a quién contactar dentro de la organización. Puede ser Recursos Humanos, el área médica, una persona responsable de seguridad o quien haya sido designado para coordinar la respuesta.

Posteriormente, se debe buscar apoyo profesional mediante:

  • Servicios médicos o psicológicos.
  • Programas de asistencia para personas empleadas.
  • Líneas públicas de atención emocional.
  • Servicios incluidos en los beneficios de salud.
  • Contactos de emergencia autorizados.
  • Servicios de emergencia, cuando exista peligro inmediato.

La responsabilidad de la empresa es facilitar el acceso a la ayuda, no realizar una valoración clínica.

  1. No dejar sola a la persona si existe peligro inmediato

Si la persona expresa que podría hacerse daño pronto, no puede mantenerse a salvo o ya se encuentra lesionada, debe tratarse como una emergencia.

En ese momento:

  1. Permanece con la persona o asegúrate de que esté acompañada.
  2. Llama al 911 y sigue las indicaciones del personal de emergencias.
  3. Contacta al área responsable dentro de la organización.
  4. Aleja, siempre que sea seguro hacerlo, cualquier elemento que pudiera causarle daño.
  5. Informa a una persona de confianza o contacto de emergencia.
  6. Evita enviarla sola a casa.

Aunque debe protegerse la privacidad, no se puede prometer confidencialidad absoluta cuando existe un riesgo para la vida.

  1. Dar seguimiento después de la crisis

El acompañamiento no termina cuando la persona sale de las instalaciones o recibe la primera atención.

Posteriormente, la empresa puede:

  • Confirmar que recibió atención profesional.
  • Mantener una comunicación respetuosa y confidencial.
  • Facilitar permisos para consultas o tratamientos.
  • Revisar posibles ajustes temporales en sus actividades.
  • Preparar un regreso al trabajo gradual, cuando sea necesario.
  • Evitar rumores, señalamientos o represalias.
  • Definir quién será el contacto de seguimiento.

Cualquier ajuste debe acordarse con la persona y manejarse con discreción. Además, el equipo solamente debe conocer la información indispensable para realizar sus funciones.

El papel de líderes y Recursos Humanos

Una jefatura puede ser la primera persona en notar que alguien necesita ayuda. Sin embargo, su función no es diagnosticar, investigar aspectos personales ni brindar terapia.

Su papel consiste en:

  • Escuchar con respeto.
  • Tomar en serio las expresiones de riesgo.
  • Conocer el protocolo de la empresa.
  • Solicitar apoyo especializado.
  • Proteger la privacidad.
  • Dar seguimiento sin invadir.
  • Mantener un trato digno y libre de discriminación.

Por esta razón, la OMS y la OIT recomiendan capacitar a quienes supervisan equipos para reconocer situaciones de malestar y responder de manera adecuada.

Cinco elementos de un protocolo corporativo

Una organización no debe esperar a que ocurra una emergencia para decidir qué hacer. Su protocolo debería establecer, por lo menos:

  1. Responsables definidos

El personal necesita saber quién recibe el reporte, quién toma decisiones y quién da seguimiento.

  1. Números y recursos actualizados

Los teléfonos de emergencia, servicios psicológicos y programas de apoyo deben estar disponibles y ser fáciles de localizar.

  1. Capacitación para líderes

Las personas responsables de equipos deben saber escuchar, preguntar, canalizar y activar el protocolo sin diagnosticar.

  1. Protección de la información

El acceso a los datos personales y médicos debe limitarse al personal estrictamente necesario.

  1. Seguimiento y regreso al trabajo

La organización debe definir cómo facilitar permisos, ajustes temporales y una reincorporación respetuosa después de una crisis.

Además, conviene realizar simulaciones internas del protocolo. El objetivo no es recrear una emergencia, sino confirmar que todas las personas responsables conocen la ruta de actuación.

¿Cómo se relaciona con la NOM-035?

En México, la NOM-035-STPS-2018 establece elementos para identificar, analizar y prevenir factores de riesgo psicosocial, así como para promover un entorno organizacional favorable.

Entre los factores considerados se encuentran las cargas de trabajo, las jornadas extensas, la interferencia entre trabajo y familia, el liderazgo negativo y la violencia laboral.

Sin embargo, cumplir con la NOM-035 no sustituye un protocolo de atención ante crisis emocionales. Ambos esfuerzos pueden complementarse dentro de una estrategia más amplia de salud, seguridad y bienestar.

¿Los beneficios de la empresa están preparados?

Contar con beneficios no garantiza que el personal sepa utilizarlos. Por ello, las empresas deberían revisar periódicamente:

  • Si el seguro o programa de salud contempla atención psicológica o psiquiátrica.
  • Si existe telemedicina, orientación emocional o asistencia telefónica.
  • Qué servicio debe utilizarse durante una emergencia.
  • Si hay límites, requisitos, horarios o redes específicas.
  • Cómo se comunica esta información al personal.
  • Si los teléfonos y procedimientos continúan vigentes.

Asimismo, es importante no asumir que todas las pólizas o programas incluyen las mismas prestaciones. Las condiciones deben revisarse directamente en cada contrato.

Recursos de apoyo en México

Línea de la Vida

Ofrece orientación y apoyo ante problemas de salud mental:

Teléfono: 800 911 2000
Sitio: Línea de la Vida

LOCATEL en la Ciudad de México

Su Línea de Prevención del Suicidio brinda apoyo psicológico por teléfono y chat las 24 horas, los 365 días del año:

Teléfonos: *0311 o 55 5658 1111
Sitio: Línea de Prevención del Suicidio de LOCATEL

Emergencias

Ante un peligro inmediato, llama al 911.

Una empresa preparada también sabe escuchar

Una estrategia de Wellness no evita por sí sola todas las crisis emocionales. Sin embargo, puede facilitar que una persona encuentre ayuda sin miedo a ser juzgada, ignorada o sancionada.

La prevención comienza con una cultura de respeto, pero también requiere protocolos, capacitación, beneficios accesibles y una red profesional de apoyo.

En Global Assurance Brokers podemos ayudarte a revisar los beneficios de salud y bienestar disponibles para tu equipo, así como a comunicar sus alcances de manera clara.

Porque cuidar a una organización también significa cuidar a las personas que la hacen posible.

Aviso: Este contenido es informativo y no sustituye la valoración ni la atención de profesionales de la salud mental. Ante una emergencia o peligro inmediato, llama al 911.

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